lunes, 13 de enero de 2014

A veces, es necesario perder un poco el tiempo para encontrar un poco de paz.
Silenciar y oír. Dar sin esperar. Recibir sin medir. Ver sin juzgar. Compartir sin competir. Construir sin comparar.
Aprovechar los días de soledad para dejarte crecer por dentro.
Cuando estás dispuesto a escuchar al otro, sea quien sea, se produce algo tan humano que cambian los dos. Los ladridos sólo largan espuma.
Dame algo en que creer me dijo, y le dí mi vida.
Me declaro culpable de todo ahora en más, de donde no estaba, de donde me fui de lo que nunca seré...
Vivilo, porque después se pasa
No se pierde lo que no tuviste y no podes aferrarte a algo que no se quiere quedar.
Soñar es volar sin importar la condición del tiempo.