domingo, 19 de abril de 2009

NO tengas miedo,le susurré. Somos una sola persona de pronto me abrumó la realidad de las palabras. Ese momento era tan perfecto,tan auténtico. NO dejaba lugar a dudas. Me rodeó con los brazos, me estrechó contra él y hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobró vida propia. Para siempre, susurró
La infancia no va de una edad concreta a otra.
El niño crece y abandona los infantilismos.
La infancia es el reino donde nadie muere
El pasado es pasado y no podemos hacer nada para cambiarlo