Frente a esa oscuridad nocturna volvió a mi mente. Me sentía tensa y excitada a la vez. Después de mucho tiempo caí en la conciencia que quería volver a mirar esos ojos. Esos ojos que dulcemente me miraban con deseo y excitación
Nos vencimos en ese amor tan perplejo y profundo. Tan solemne de nosotros. Quien hubiese dicho? Me estaba enamorando
Un mundo sumergido en una amnesia que no sabe descifrar el momento