martes, 26 de noviembre de 2013

Me pregunte si eso era de verdad lo que queria. Si estaba dispuesta a sufrir siendo tan consciente de lo que iba a pasar. No sabia que hacer pero se que lo queria. Era masoquista de mi parte y para mi propio ser esta decisión pero creo que no perdia nada en intentar.  
Nos pasamos la vida siguiendo reglas; llevandonos por prejuicios. Criticamos sin siquiera conocer a las personas. No sabemos ni la mitad de su historia. Ni siquiera por lo que pasaron o pasan. Eso sería secundario. Nos acostumbramos al dime y diretes de la sociedad. Cuántas veces dejamos de hacer determinadas cosas por miedo a ser juzgados? Cuántas veces llego a nuestra mente esa frase de " que va a pensar la gente  si ", " que van a decir". Vivimos en una sociedad donde nuestra vida se construye por la opinión del resto y no por lo que de verdad queremos hacer, por lo que de verdad sentimos que esta bien o esta mal. Somos humanos, es lo más normal si nos equivocamos. Cuantas veces más de uno chocó con la misma piedra ? Acaso no somos parecidos al resto? Nadie llegó a esta vida sabiendo como hay que vivir, ni de que manera, ni con que intensidad, pero de algo que estoy segura es que nacimos en una sociedad donde los seres humanos se preocupan más por la vida del otro que por como seguir y construir su propia vida. Nos pasamos juzgando a personas cuando en más de una ocasión nosotros quizás llegamos a hacer lo mismo, solo que capáz el resto no se entero. Nos ensuciamos la boca hablando mal de los otros cuando nisiquiera los conocemos. Que fácil son las cosas asi. Total no me conoce, no se entera, no me importa. Creo que hay que empezar a soltar el prejuicio. Por algo es tan lindo ser tan distinto al otro, porque nos alimentamos de la diferencia del otro para ir construyendo nuestro propio ser. Creo que abría que dejar de juzgar y hablar tanto y pensar un poco más en que es lo que nosotros hacemos. Si eso que tanto criticamos no es eso que tanto hacemos. Y si lo hacemos nisiquiera criticarlo. Dejar vivir al otro es parte de nuestra propia libertad. La vida esta para eso, para tropezar, levantarse , crecer y vivir sin limítes de la forma que cada uno decida vivirla, la opinión del resto que siempre sea algo secundario; ellos no son nosotros. Cada uno decide por sí que hacer con uno mismo, el resto está de más.