jueves, 15 de julio de 2010
Nunca recuerdes a quien te hirió, a quien abuso de creer quien eras. No merece esa lágrima, ese sufrimiento. Lo perdí, lo perdiste. Perdimos eso que tan rápido se construyo, por eso que tanto daba, por lo que tanto luche. Por un simple capricho, por un simple no todo se derrumba. Creia saber quien eras; una persona distinta a la que con este transcurso de año me demostraste. Una persona fría, sin preocupación, sin intereses, sin valor, orgullosa, con rencor y sin saber afrontar su vida y sus problemas. Existía algo que hoy no se construye de manera facil, eso que tanto llaman amistad. Perdí el valor de agradecerte por esa que en algún momento me diste, la cual te brindé en tus momentos mas dolorosos pero tu tan poco valor me terminó de demostrar lo poco persona que logras ser. No importa si es en mi, conmigo o sin mi.. lo que me demustras es lo que algún día serás con los demás. Alguien quien dice ser lo que nunca será, frío , obscuro. Creo haberte dado el interés que jamás mereciste. Esa amistad que decíamos tener, tan grande y con esa cantidad de cosas no llegó a existir, era un manto de mentiras.. algo sin valor alguno, lleno de absolutamente nada. No pretende que lo reconozcas, me aplaudo por poder reconocerlo, por reconocer tu pérdida la cual hoy ya no tiene sentido porque ésta misma recientemente no empieza, sino que ésta vez termina. Puse en mi boca palabras que no te describían como la persona que verdaderamente en algún momento pensé que eras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)