viernes, 9 de julio de 2010

Cuento, siento, vivo, reencarno. Todo vuelve a ser lo de antes pero de manera distinta. Creo ser, estar, confirmar este amor que siento desde la punta de los pies hasta el último cabello que presenta mi cabeza. Fue raro, distinto, sin idas ni vueltas. Simple y concreto. De manera repentina, tan inesperadamente me iba acostumbrando a su presencia. A su amor, su simpatía. No me interesaba la idea de persona que tenían sobre el, se que no era como los demás lo hacían. Deje pasar el tiempo, rumores y sensaciones del cuall me demostraba como se iba apoderando de mi ser,su amor lentamenta ingresaba a mi vida. La distancia me mataba, me lastimaba. El sentir de su voz, su piel impactante junto a la mia me daba esa paz, esa tranquilidad. Tengo páginas de recuerdos, pero un mismo amor, una misma sensación de fuego que nace en mi cuerpo. Era simple su presencia me desmoronaba sentimentalmente. Ese impacto al verlo me deslumbraba, congelaba mi persona donde sea que se encontrase. Fue tan extraño pero tan rápido. En un dezlis de tiempo mi corazón galopaba cada vez que lo sentía cerca. Algo fuera de lo común, un encuentro improvisto cambio y concreto ese sentir. Sentía el rodeo de las personas pero a su vez estaba él,quien me hacía perder la noción de la estadía de los demas. Su voz tan suave susurrandome al oído, su piel, su perfume, su simpatía la cual intentaba sacar mi tensión. Esas palabras que tanto llenaron en mi cada espacio de mi cuerpo. Lentamente nuestras manos se entrelazaron, con un solo movimiento mi cabeza terminó en su hombro. Me sentía vacía, desprotegida sin él, sentía que algo me faltaba en su ausencia, mi razón de aire, mi vida, mi felidad no se encontraba a mi lado. Jamás había sentido algo igual. Un fuego crecía en mi. Vi mi futuro reflejado a su lado, con todo nuestro amor. Una relación jamás vista antes, campañerismo, amor, confianza, dulzura, simpatía, niñes esa mezcla tan extraña pero tan descriptiva. Algo comenzó a fluir cada vez que sentía su presencia, esa algo que cambiaba mi vida completamente. Aquella noche comprendí cuanto lo amaba